Seleccionar página

Con la llegada de Internet, el primer cambio en la industria musical ha sido la posibilidad de poder conectar directamente con el usuario sin la necesidad de pasar a través de las empresas distribuidoras.

Esto significaba acabar con las barreras impuestas de las grandes compañías discográficas, dando la posibilidad a las indies de conquistar el mercado y la aparición de nuevos nichos de mercado que nadie hasta ahora había explotado.

El panorama no ha sido simple para la industria musical. Por esta razón vamos a investigar algunos puntos relevantes sobre los que ha cambiado con la llegada de Internet en la música.

Revolución digital

La venta de la música grabada y de los cds ha bajado dramáticamente en los últimos años. La asombrosa excepción son los vinilos. Asociados al fenómeno de lo «vintage», los clásicos discos son ahora considerados reliquia para algunos.

Desde los últimos años lo que sí está funcionando es todo aquello que va directamente relacionado con lo digital. La música grabada siempre existirá, porque si hablamos de canciones, el público indudablemente necesita tenerlas grabadas. De aquí para allá la música siempre ha acompañado y acompañará a sus usuarios desde diferentes dispositivos electrónicos. Hoy, más que nunca.

Uno de los auges de negocio que más está funcionando y que más calidad ofrece en cada entrega, es el servicio streaming. A través de este novedoso sistema los usuarios pueden abonarse a él para poder disfrutar de la música a todas horas con o sin conexión a la red necesariamente.

Sin embargo, existen opiniones encontradas dentro del sector de la industria musical. Para algunos, la digitalización de la música, por un lado los ha penalizados a causa de la desaparición de los cds, por otro lado ha permitido que muchos grupos utilizasen Internet para poder promocionarse gratuitamente.

¿Qué significa promocionarse gratuitamente dentro de la industria musical?

Significa tener al alcance herramientas que nos permitan llegar a un público sin necesidad de pasar a través de los medios de comunicación tradicionales, por ejemplo a través de las redes sociales.

¿Dónde solemos escuchar música?

En 2012, un estudio de la consultora Nielsen confirma los peores temores de la industria y los más puristas en la materia con un dato revelador: por primera vez el medio preferido por los jóvenes estadounidenses para escuchar canciones es el portal de vídeos YouTube.

La radio es la segunda plataforma más usada (56% de los jóvenes), y luego vienen iTunes, Streaming y CD.

¿Y  la música en vivo?

No obstante, aunque la llegada de Internet haya permitido alcanzar potenciales que hasta ahora no se habían ni podido imaginar, la música en vivo con sus altibajos, sigue siendo el mercado y la posibilidad remunerativa más satisfactoria.

De hecho, la misión de los músicos ¡es dar a conocer su obra a través de los conciertos!
En este sentido la llegada de Internet no ha cambiado mucho los conciertos. Sino que ha creado una necesidad: la necesidad de crear una red. Entre el público, los distintos grupos y los profesionales del sector.

El público ya no solo asiste a los conciertos, sino participa de forma activa a través de la tecnología interactuando con el grupo que está escuchando. Esto ha creado un valor que es inconmensurable, ya que se ha creado una comunicación entre los artistas y su público.